Hoy es un día importante. Como todos sabéis se cumplen 80 años de la proclamación de la Segunda República. En estos ochenta años hemos pasado por casi 40 años de dictadura y tras una dura transición ahora vivimos en democracia. Al menos en teoría.
Creo que es un momento bastante adecuado para plantearnos lo que supuso este periodo de la historia de España, con sus consecuencias ya no sólo en el plano político/social sino en el pensamiento.
La Segunda fue en lo que desembocó todo ese sentimiento y ganas de cambio, de progreso, de libertad y de igualdad que estaba latente en España, tras tantos años bajo el yugo de una dictadura militar auspiciada por los Borbones.
La Segunda no fue, al contrario de lo que todos dicen, una república de izquierdas. ¿Acaso no se recuerda a la CEDA o al Partido Radical? Gobernaron gran parte de este periodo, y si lo hicieron, fue porque tenían una base social que les apoyaba.
Lo que sí que es cierto es que en el momento en que se empezaron a escuchar los primeros tiros, la derecha abandonó a la república. La izquierda se vio sola a la hora de defender la legalidad vigente frente a la insurrección de los militares. Y es precisamente por ello por lo que la reivindicación de una nueva república es "propiedad" de la izquierda. ¿O hay muchos partidos de derechas que pidan el cambio?
Parece que la derecha no desea mayor democracia, que se conforman con lo que hay. Porque más democracia es, de hecho, posible. ¿O no es razonable que los ciudadanos tengan derecho a elegir a su Jefe de Estado y no que, como Felipe VI, vaya a estar ahí por su linaje?
Pero la república es algo más que eso. Tiene que desarrollar la Constitución del 78, que se está viendo ineficaz en algunos ámbitos. Creo que con mencionar el derecho a la vivienda es suficiente. Bueno, no, quizá (y volviendo a la primera entrada) también hay que hablar de la laicidad real y de facto que debería haber en el Estado.
El objetivo de la república es la de convertir el Estado en un Estado verdaderamente social, que beneficie aún más a los ciudadanos, pues es, de hecho, posible.
Un saludo.
El gran problema que yo le veo es que no hay políticos honrados por los que sea, por ahora, posible todo lo que dices... -.-
ResponderEliminarLos hay, otra cosa es que no se los vea. Además, si la ciudadanía quiere políticos honrados... ¿por qué no participan de la vida pública? A mi la impresión que me da es que mucho quejarse y poco aportar, y luego dirán que si los políticos no se qué... Todos somos políticos en la medida en que somos ciudadanos y por tanto es nuestra obligación moral interesarnos.
ResponderEliminarLos jóvenes somos el futuro y por eso mismo hay que apostar por nosotros. ¿No crees?